Me he despertado en el suelo junto a la mesa de cristal. He bajado al ambulatorio y desde allí me han mandado al hospital a urgencias. En el hospital me han cosido la frente muy cerca de la sien derecha. Doce puntos. Después me han dado una hoja con varias cosas que tengo que observar durante 48 horas por haberme dado un fuerte golpe en la cabeza. No ver la tele y vigilar que no me den espasmos o me quede dormido de una manera anormal. El médico me dejó marchar después de asegurarle que mi mujer me esperaba en la cafetería del hospital.
Hace un rato estaba recogiendo los cristales de la mesa que he destrozado y me preguntaba como iba a saber si empezaba a hacer cosas raras o tenía espasmos o me dormía de una manera anormal si nadie lo veía. Inconvenientes de vivir solo. Como lo de no saber si la próxima vez me puedo caer contra un fogón del gas o contra el volante del taxi.
La última sesión:
- Siéntate Katsuichi. ¿Qué tal te encuentras?
- Mal.
- Cuéntame que tal has dormido esta semana.
- Mal.
- ¿Qué tal el nuevo medicamento?
- Mal.
- ¿Te lo has tomado?
- No.
- Kat... Sé que no quieres pero debes tomar algo para dormir. Una persona debe estar descansada para ordenar sus pensamientos. Para colocar todo poco a poco en su sitio. La base para empezar de nuevo es descansar y en eso me tienes que ayudar. Háblame algo. No quiero ser tú médico. Quiero ser tu amigo.
- Usted no es mi amigo. Le pagan por escucharme y que vuelva a sonreir para producir para los demás.
- Katsuichi esto será un proceso largo. Y difícil. Y no quiero competir contigo. Quiero ayudar. Pero tu vida no puede seguir así.
- Lo sé. Mi vida no puede seguir así...
- Ese tono ¿es una amenaza?
- No. Eso es repetir lo que ha dicho que debo hacer.
-............... Así otros 45 minutos tirados.
# posted by Katsuichi @ 8:00 PM